Ha fallecido Umberto Eco, y el mundo académico se queda mucho más triste. No quiero añadir más a lo que ya he dicho por múltiples medios: solo reafirmar que, al igual que otros tantos, me siento un poco más huérfano sin la figura de uno de mis medievalistas predilectos, uno de mis pensadores de cabecera, uno de mis guías en el estudio serio y riguroso de la cultura popular y la ciencia del significado; y autor de mi novela favorita, de la que tuve el gusto de poder hablar hace casi diez meses en un congreso muy especial.
El nombre de la rosa fue el tema que escogí para la comunicación que aceptó el comité científico del 2º Congreso Internacional ARDIT, organizado por la Universidad de Barcelona en mayo del año pasado. Mi primer encuentro académico en la ciudad condal, y uno de los que más lamenté no poder disfrutar al completo: el programa incluía talleres interactivos y visitas guiadas, una amplia variedad de actividades preparadas para introducirnos en el Medievo. Pero aquel 20 de mayo tenía prisa por llegar a Cáceres, y las pésimas comunicaciones de Extremadura con el resto de España me obligaron a perderme la cita. Otra vez será. Me quedo con lo mucho que me divertí preparando una comunicación sobre el papel de los cinco sentidos en la novela, y su influencia en la percepción física y espiritual de la experiencia sensual y erótica. Eco estuvo detrás, con sus teorías sobre el lector y la interpretación del texto, el significado de los signos, los secretos de la novela y la estética medieval. Yo solo tuve que poner un par de apuntes sobre cómo el deseo intelectual de aquellos frailes de la abadía no se diferenciaba demasiado del deseo carnal...
Dejo aquí el Prezi de aquella presentación (aunque esté en inglés, la realicé en español). Mientras espero que salga adelante la publicación de las actas, sigo todavía dentro del laberinto, intentando desentrañar sus misterios. Ya tendré tiempo para volver a la biblioteca, y comentaros qué descubrí en ella: por ahora, esta es la única muestra disponible de mi trabajo. Algo es algo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario